Todavia no sabes de que se trata? Leer Primer capitulo
Se agradecen comentarios =)
Maeglin
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Estaba ordenando mi escritorio, consciente de que el respiro de la facultad sólo duraría unos días, cuando encontré un sobre blanco. No tenía ninguna inscripción. No recordaba de dónde había salido y lo abrí. En su interior, había tres entradas de color amarillo. No hizo falta que leyera la parte delantera para saber de qué eran. Entonces, me acordé. Era el sobrecito que había venido con el infame paquete el día anterior. Tres entradas para el sector VIP. Ah, bueno... adelante de todo. Esos asientos que la gente normal, generalmente, no puede permitirse por lo caros que son, y tampoco cree merecedor de semejante gasto(salvo, claro que sean muy fanáticos). Personalmente, nunca pensé que fuera a sentarme en uno de esos (salvo que alguien me los regalara).
Con las entradas, venía un papelito que estaba escrito a mano. La misma letra de m... que no se entendía a menos que sea fuera un experto en jeroglíficos o, como diría una tía mía, un cardiólogo.
“Cuando termine el recital, habla con alguno de los de seguridad. Decile tu nombre. Él va a saber qué hacer. Seguilo.
Eric”
-Che, Taro...-llamé a mi hermano.
-¿Qué?-me contestó desde su habitación.
-Vení, mirá.
Vino hacia mí y le di el papelito.
-¿Y esto?- preguntó visiblemente asombrado.
Le mostré las entradas.
-Ah, no.... ¿encima quiere que lo vayas a buscar?-escudriñó mi rostro un momento-Y, sí, vas a ir...
Lo cual sonó como una afirmación, más que como una pregunta. Negó con la cabeza y suspiró. -Pensalo bien, Debbie- me aconsejó-¿Con quién vas a ir?
-Todavía no sé. Tengo una amiga del laburo que lo quiere conocer. Le podría decir a ella. Creo que a Anita también le gusta Eric.
-No creo que ese pibe quiera que las lleves a su reunión privada...-me insinuó.
-¿¿Qué te pensás que voy a ir a hacer??-lo golpeé-Sos un...
-Shhh-me puso un dedo sobre los labios-Usted es una señorita, no puede hablar así.
Lo miré con aire ofendido, levanté la nariz y me fui a mi pieza.
Cerré con un portazo y me tiré en la cama. Justo me tenía que tocar un hermano que, encima de hiper proteccionista, tenía la mente más podrida que el agua del Riachuelo.
Me olvidé rápidamente del incidente. Faltaban once días para mi encuentro con Eric, nada más y nada menos que en mi casa... Mi hermano se iba a poner furioso. Después de ver mi reacción frente a algo tan inofensivo como una carta, le tomó mucha bronca. Tendríamos que hablar y la perspectiva no me gustaba nada. Decidí posponer la charla para otro día, después de todo, aún faltaban once días.

Maegliinn!!
ResponderEliminarcada vez esta mejor la historiaa!!!
Q copado!!
nos vemos!!
beso
Dani