12/2/09

16 de Julio: RECITAL!! (Cuarta y última Parte)

De repente, como que el recital no me importaba en lo más mínimo... Juan me dejó en blanco. No es justo, che. ¡Y encima se hacía el boludo! Miraba el escenario, como si fuera el fan n°1, como si no hubiera hecho nada... entonces, sentí cómo el enojo se me asentaba en el cuerpo. Si tratás así a todas tus amigas, bárbaro. Pero a mí no me va... Ya vamos a hablar, señor gerente...

Me obligué a concentrarme en el recital otra vez. Miré a Eric intensamente, lo que lo hizo fruncir el ceño un instante, cuando miró hacia donde yo estaba. Le sonreí con esfuerzo, antes de que desviara la mirada. La música logró hacerme olvidar a Juan, hasta que el espectáculo tocó su fin.

Una vez que los músicos salieron del escenario, él me agarró de la cintura.

-¿Qué hacemos ahora?-preguntó, dirigiendo su atención hacia Gabriela y hacia a mí, alternativamente.

Gabriela me miró a mí también. Tardé un ratito en darme cuenta de que la que tenía la respuesta era yo.

-Ah, sí, eh.. Eric me dijo que lo fuera a ver cuando terminara, así que...

Apenas amagué a soltarme, Juan me dejó ir. Busqué a alguien de seguridad, me presenté y asintió. Nos guió por un pasillo y llegamos a la habitación donde estaban reunidos los miembros de la banda. Fede, Guillermo y Lorena estaban también.

-Estuviste re bien, Debbie-me dijo Lore, al tiempo que me abrazaba.

-Si estás así cuando estás nerviosa, no me quiero imaginar cómo habrá sido si te hubiéramos avisado-comentó Fede.

Me reí con él. Fue porque había herido mi orgullo que accedí finalmente...

-Que sea la última vez que me decís “ortiva”- le espeté, con una media sonrisa.-Y que sea la última vez que me hacés eso.-agregué, dirigiéndome a Eric.

-Salió bien... No te quejes-se atajó.

-La próxima vez me podés reemplazar en el teclado también-sugirió Laura, en tono mordaz.

Un escalofrío me recorrió la espalda por culpa de esa mirada. Metía miedo esa chica cuando quería. Decidí ignorarla. ¿Quién te pensás que sos para mirarme así?

-No-me reí-hablás como si te quisiera reemplazar y nada que ver.

-Te enojás de nada, Lau. ¿Qué te pasa?-acotó Eric.

-Nada.

Eric se mostraba cansado y supuse que nada tenía que ver con el hecho de que haya estado una hora y media cantando. Suspiró.

Presenté a mis acompañantes.

-¿Qué les pareció a ustedes?-preguntó Eric, dirigiéndose a ellos.

-El recital fue excelente-contestó Gaby, con una sonrisa radiante.

-Sí, estuvo bueno.-acordó Juan, con un poco menos de entusiasmo, pero se notaba que era sincero.


Se formaron grupos más chicos para conversar.

Gabriela hablaba fascinada con Eric, que parecía divertirse con las cosas que ella le decía. Gabriela era muy elocuente y le ponía bastante emoción a sus palabras. Su energía ponía de buen humor a cualquiera.

Laura estaba al lado de su novio, con expresión de fastidio. ¡Qué celosa podía llegar a ser! Se agarraba al brazo de Eric en gesto posesivo. Decidí no prestarle ni la más mínima atención.

Guillermo se me acercó.

-Tengo que felicitarte-me dijo, con expresión afable.

-No fue para tanto-dije, humildemente.

Me ponía muy incómoda que me prestaran tanta atención. Sobretodo, cuando no la merecía.

-Te animaste... eso ya es mucho-comentó, con una sonrisa.

-Sí... no sé por qué...-respondí, con la mirada perdida.-No lo volvería a hacer.

Me miró de forma calculadora.

-¿Segura?

-Sí... Me da vergüenza.

-No parecía-se rió.

-Es que... allá arriba no lo sentí. Digamos que la vergüenza viene después.-le expliqué, con la vista fija en el suelo.

Guillermo levantó una ceja.

-Claro-seguí- Cuando revivo el momento... Seguramente si veo un vídeo o una foto, me pongo a pensar en toda la gente que me vio... y me da cosa.

-No tenés por qué. Salió bien. ¿Así que en el escenario no te dio vergüenza? Qué raro...-frunció un poco el ceño-Generalmente a la gente le da pánico escénico ahí arriba... o poco antes de subir.

-Tengo efecto retardado...-bromeé-Hablando en serio, me obligué a no pensar cuando estuve ahí. Pensar habría sido la ruina.

-Interesante.-el hombre sonrió ante mi ocurrencia.


En un momento, vi que Juan y Eric se apartaban un poco de los demás, para hablar en voz baja. Ambos estaban muy serios, pero no percibí hostilidad alguna. Al cabo de unos minutos, se estaban riendo de algo, lo cual me alivió mucho.


-Debbie...-me llamó Gaby, un rato después.

-¿Qué?

-Me tengo que ir urgente.

Encaré para donde estaba Juan, para pedirle que nos lleve, pero ella me detuvo, agarrándome el brazo.

-Dejá, quédense-me guiñó el ojo.

Eso me recordó lo que me hizo Juan, y me enojé. Sin embargo, no lo dejé salir a la superficie.

-¿Segura? Es peligroso que viajés sola.-le advertí.

-Está bien, me pasan a buscar.

Arqueé una ceja.

-Mi hermana me pasa a buscar, tranquila.

-¿Pasó algo malo?

-La verdad no, al contrario. Otra hermana mía tuvo familia.

-Ay que lindo-la felicité.-Mandale saludos.

-Gracias.-me dio un beso en la mejilla-Nos vemos.

Después fue a saludar a Juan y abrazó a Eric. Ellos seguían hablando, con la diferencia de que ahora parecían amigos de toda la vida. Y eso era RARO. Sospeché...

-¿Cómo terminaste en la facu?-me preguntó Lorena.

-Bien... aprobé todo. Nada extraordinario, pero pasé. Me siento en paz ahora.

-Y sí... Eric me dijo que estabas a full con el estudio.

-Sí... era un embole, pero ya pasó.

-Por suerte, yo terminé ya...

-¿Qué estudiaste?

-Indumentaria... Tardé 6 años.

-Mirá vos. Yo empecé hace 4, y parece que va a seguir estirándose.

-Pasa que trabajás. Por suerte, mis viejos me bancaron hasta que terminé.

-Eso está bueno... Yo no tengo apuro, por ahora, así que no me jode la tardanza.-sonreí.

-Me parece bien. No hay que estresarse con eso.

-Gente, nos echan-dijo Fede, asomándose a la puerta.


Hicieron los preparativos necesarios. Me acerqué a Eric para despedirme. Lo que me dijo después me hizo arrugar la frente.

-Traelo a Juan la próxima vez que nos veamos-me pidió, guiñándome un ojo.

“¡¿Pero qué se pensaba la gente?!”

-Veremos...¿Qué van a hacer?-le pregunté, como si no hubiera dicho nada.

-Yo... voy a dormir. Estoy hecho mierda. Creo que los demás están más o menos igual. Salvo Gabriel, que seguro que se va a alguna fiesta por ahí.

-¿Gabriel es de esos?-me asombró.

-Sí... No parece, pero bueno...

-Esos son los peores-acotó Juan, con aire de complicidad.-¿Vamos?

-Sí, yo también estoy cansada.

Aunque así y todo, prefería volverme caminando a casa, antes que quedarme sola con Juan. En el estado en el que me encontraba, seguramente iba a decirle muchas cosas de las que me arrepentiría después.

Nos despedimos de todos y nos dirigimos al auto.

La noche estaba helada. Me abracé instintivamente, para darme un poco de calor. Juan se dio cuenta del gesto y me rodeó con un brazo.

-Soltame-le pedí, con el tono más suave que pude.

-Está bien-levantó las manos en gesto de rendición.

No hablamos en todo el trayecto hasta el auto. Cuando subimos, ya casi se podía palpar la tensión que había entre los dos.

El viaje no mejoró el clima. En el vehículo, reinaba un silencio sepulcral. Cuando llegamos a mi casa, Juan se bajó conmigo.

-Gracias por traerme.- le dije, secamente.

-Debborah-se lo veía angustiado.

Lo miré con desdén. Esperé en silencio que siguiera.

-Si te molestó, perdoname.

-Está bien. Hagamos de cuenta que no pasó nada.-concedí, con un suspiro.

-Es que sí pasa.-me contradijo.-No me lo quiero guardar más.

Ahhhhh una declaración era lo que me faltaba. Con las disculpas alcanzaba... No me podía enojar después de eso. Esa mirada me ablandó enseguida. Eras de lo peor, Debborah...¿Dónde habían ido a parar todas las cosas que le quería decir?

-¿Tan malo sería?-me preguntó.

-La verdad es que no-me escuché decir.

Era la noche de la sinceridad, daba la impresión.

-¿Entonces por qué estás enojada?-me preguntó, mientras se cruzaba de brazos.

-Porque no me lo esperaba.-le contesté, incapaz de mirarlo a los ojos

Y ahora tenía la mente en blanco. Y para ayudar a que se me fuera la confusión, se me acercó. Me agarró la cara, la levantó un poco y me besó otra vez. No fue fugaz, como el anterior, sino que nos tomamos todo el tiempo del mundo. Y se sintió bien... Mejor era dejar de pensar y disfrutar del momento.

-Pensalo-me dijo, a modo de despedida, un rato después.


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mil disculpas por la tardanza... estuve sin computadora por 5 dias, y con bloqueo mental por un poco mas...

pero ya esta

espero que les guste

y que lo comenten! si no recibo respuestas del publico, no escribo mas ¬¬


Maëglin


PD: no voy a dejar de escribir... me prometi terminarla. Pero no publico mas, si no comentan... xD

6 comentarios:

  1. mira nena...
    te parece actualizar y no avisarme??
    nooooo eh??
    todo mal
    te adoro

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  2. 2 cosas:
    a mi con amenazas no eh?
    o publicas o te mato!
    y no es amenaza, es posta
    segundo: odio a juan y odia a laura
    y un poco a eric
    te amo


    (L)

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  3. pense q te habia puesto en la lista de gente a la q le avisan por mail cuando actualizo =P
    ahora te agregue... asi q revisa la casilla de mail de vez en cuando =)

    y mi amenaza cumplio su mision... asi q seguire escribiendo

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  4. juan y debyy (*)

    erci (N) jaja

    beso maeglin!

    dani

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  5. dani!!! apareciste =D

    vos apoyas a juan, el te lo agradece =)

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  6. la putra q te pario marcela magdalena peralta!!!
    dios miooo!!
    actualizaaa!

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