8/3/09

19 de Julio: Recordando

No volví a hablar con Juan desde aquel llamado. Se me hacía tan raro, acostumbrada como estaba a hablar con él todos los días. Raro, pero necesario. La distancia no venía mal, al contrario, me ayudaba a reflexionar. Jésica tampoco volvió a tocar el tema. Supongo que entendía que lo mejor era guardarse las opiniones. Evitaba la confusión.
Ése era uno de mis grandes problemas. Cuando pensaba demasiado en algo, me enredaba cada vez más y, en vez de decidirme con algo, mi indecisión crecía. ¿Y todo para qué? para llegar a la misma conclusión que había llegado en un principio, que, por alguna razón, no me convencía en ese primer momento.
Con el que sí hablé, fue mi hermano. Lo creía necesario, no para pedir permiso, sino para ponerlo sobreaviso. Con lo protector que era conmigo, era obvio que Juan no le caía bien. Una sorpresa de ese tipo me habría valido su silencio... Algo que me resulta insoportable.
Lautaro no había sido siempre así. Al contrario, cuando era adolescente, me alentaba mucho si estaba interesada en alguien. A veces, incluso se daba cuenta antes de que yo aceptara ese interés. Inclusive, me ayudó una vez a lograr mi objetivo.
Y entonces, llegó Eric.
Yo estaba en segundo año del polimodal cuando lo conocí. Al principio, lo rodeaba una especie de aura misteriosa. Era callado y su círculo de amistades se reducía a dos chicos de dudosa reputación, que se habían transferido con él. Cuando esos dos fueron expulsados, él se quedó solo.
Fue una sorpresa para más de uno el cambio que se obró en él. Como si hubiera salido de un pozo. Creo que la compañía a la que estaba acostumbrado, lo inhibía un poco. Quizás había estado con esos chicos por costumbre y eso le bastaba.
La cuestión fue que se acercó a mi grupo, de unas seis o siete personas, interactuando con nosotros como si nos conociera de toda la vida.
Resultó ser un chico inteligente, con un sentido del humor peculiar que lo volvía alguien interesante. Ya por aquel entonces, dejaba traslucir su pasión por la música. Siempre pensé que los artistas tiene un no sé qué que me llama mucho la atención. Son gente con una personalidad especial, generalmente tienen una mente más abierta que el resto. No digo que no critiquen, pero lo hacen de una forma diferente. Creo que se esfuerzan más por entender a los demás. Y son apasionados... Es inspirador ser testigo de esa pasión que profesan por aquello que les gusta.
Y mirándolo ahora, que esa época ya pasó, era obvio lo que sucedió: me enamoré.
Lo oculté lo mejor que pude, lo cual costaba bastante de a ratos, porque había llegado a ser su mejor amiga. Dolía verlo con otras chicas, pero había parendido a resignarme. A todas luces, él no se fijaría jamás en mí.
Pero el amor, cuando no se lo deja salir, te carcome por dentro. Cuando ya no lo soporté más, se lo dije.
Se me quedó de piedra. Después de unos minutos de silencio, que se me hicieron interminables, me abrazó. Antes de soltarme, me dijo que yo era como una hermana para él y que no podría verme como otra cosa. Cuidó mucho sus palabras, intentando minimizar el daño lo más posible. Igual dolió, pero lo superé.
La relación había seguido como si nada.
Meses más tarde, apareció Carla, una chica que siempre había mirado a nuestro grupo como si de escoria se tratase. Una chica con plata, que siempre había vivido en su mundo color de rosa, donde la máxima preocupación era lo que se pondría para salir. Una chica con éxito cada vez que salía, lo cual se traducía en la cantidad de conquistas por noche. La chica fácil y aparentemente hueca... Quizás buscaba estabilidad, o quería ofrecerle a los demás una imagen opuesta a la habitual para limpiarse un poco la reputación.

Se fijó en Eric y se dispuso a buscarlo. Así de la nada. Y él cayó como el mejor. La adoraba. O, mejor dicho, adoraba a la Carla que se mostraba ante él. La verdadera, la que todos conocimos muy bien, distaba de ser la chica tonta y frívola que parecía al principio.

Ella se quitó la careta cuando se cansó de Eric, cuando él ya estaba solo. O eso supongo.

Carla era una víbora, una perra de las peores. Si a las personas realmente le salieran cuernos cuando sus parejas les son infieles, a Eric se le habría quebrado el cuello por el peso de los propios. La vi con mis propios ojos y Eric se enteró por mi boca. Ella lo desmintió y el señor no le iba a creer a su mejor amiga (que conocía desde hacía un par de años y que nunca le había hecho nada), sino a su querida noviecita. Dolió todo lo que me dijo. Ahí empezaron los problemas.

Eric era extremista: un amor con aquellos a los que quería y un demonio con aquellos a los que odiaba. Su rencor era lo peor que me podía pasar.

Su desprecio me llevó a una depresión muy grande. Sus observaciones mordaces, hirientes se me clavaron en el corazón como si fueran puñales. Yo había perdido a mis amigos por defenderlo y así me lo pagó. Me quedé sola.

Y que yo saliera del pozo se lo debo a Lautaro. De no ser por él, no sé...

Pasado el trance, volví de a poco a la vida social. Y cada pareja que tenía, se sometía al escrutinio de mi hermano, que no quería verme de nuevo tan mal por culpa de un hombre.

Volviendo al presente, hablé con Lautaro sobre mi nueva “conquista”.

-No es una mala persona...Y es tan evidente que te quiere que hasta da lástima...-opinó.

-No seas tan duro -me reí.

-Es lo que se ve, Debborah-puntualizó.-No me disgusta...

Chasqueó la lengua.

-Hace mucho que no salís con alguien, además.-agregó-No te vendría mal. Hasta hace muy poco, todo era laburo y facultad para vos. No te va a hacer bien dejarte absorber así. Antes de que te des cuenta, se te va a pasar la vida y no vas a poder hacer nada.


No respondí. Medité lo dicho. Tenía razón.

-La decisión es tuya, Debbie. Lo más importante: ¿Lo querés?

-Sí, supongo.

Me analizó con la mirada. Creo que no me creyó del todo.

-Si vos lo decís...-se encogió de hombros-Tené cuidado. Y si pasa algo, ya sabés, estoy acá.

Me sonrió.

Más allá de lo que me dijeran, yo había tomado mi decisión. Sin embargo, el hecho de que Lautaro no pusiera ninguna objeción me hizo bien, como si fuera una especie de bendición.

Mañana voy a hablar con él. La idea me hizo sonreír.

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perdon por la tardanza...

la interesante supongo que llegara con el proximo capitulo

adiosito


Maeglin

3 comentarios:

  1. como siempree...
    te conteste x mail igual
    ¬¬
    love ya

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  2. Maeglinn!!

    q linda q sigue la historia.

    Me encanto el nuevo diseño del blog.

    Nos vemos pronto

    besoo


    dani

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  3. me alegro q te guste, dani =)
    me habia cansado del rosa xD

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